En el marco del eje temático de abril, abordamos la situación climática de la Amazonía en Brasil, un territorio clave para el equilibrio ambiental de Sudamérica. En los últimos 30 a 40 años, la temperatura media aumentó entre 1 °C y 1,5 °C, mientras que las lluvias se volvieron más irregulares: con caídas de hasta un 30% en períodos secos y eventos intensos que generan inundaciones.
Los datos confirman una aceleración del problema. En 2005 y 2010 se registraron sequías históricas, mientras que en 2023 el río Negro alcanzó su nivel más bajo desde que existen mediciones. En contraste, entre 2021 y 2022 se produjeron inundaciones récord con evacuaciones masivas.
A esto se suma la deforestación: más del 15% de la superficie original ya fue perdida, reduciendo la capacidad del ecosistema para regular el agua y absorber carbono.
Este escenario impacta en los ODS 13 y 15, y refleja la importancia de estos objetivos: evitar que estas situaciones se profundicen y proteger el equilibrio de los territorios. Sus efectos ya se extienden a nivel regional. En Argentina, se traducen en mayor variabilidad climática, afectando la producción y el territorio.
Como reflexión final, los datos muestran que la Amazonía atraviesa una transformación acelerada. Aprender a vivir en armonía con el ambiente es posible: los ODS marcan el rumbo, y como sociedad debemos construir el camino.
SECRETARIA DE MEDIO AMBIENTE
JORGE MANCINI CONDUCCIÓN

