De la negociación colectiva multinivel a una agenda interamericana de transición justa

AGOEC participó esta semana en dos espacios sindicales e internacionales que colocan en un mismo plano la negociación colectiva, la anticipación de los cambios productivos, la salud laboral y la participación de las organizaciones de trabajadores en las transiciones ecológica y energética.

En Barranquilla, Colombia, en el “Encuentro Sindical Nacional sobre Negociación Colectiva Multinivel” AGOEC integró el panel internacional sobre experiencias de negociación sectorial, por rama y multinivel, junto a otras organizaciones.

La intervención puso el foco en la negociación colectiva como una arquitectura de poder capaz de articular distintos niveles —actividad, sector, empresa, territorio y dimensión internacional— para ampliar derechos y gobernar transformaciones productivas que ya no se agotan en el lugar de trabajo.

La participación ante REDESCA (Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en el marco de la elaboración de su Plan de Trabajo 2027–2029 prolonga esa misma línea de trabajo en el sistema interamericano.

La propuesta presentada plantea incorporar una agenda sindical de anticipación para las transiciones ecológica y energética de las Américas: evaluar previamente sus efectos sobre el empleo, los ingresos, la salud y los territorios; asegurar información, tiempo, recursos, diálogo social y negociación colectiva; prevenir riesgos climáticos, químicos y biológicos; y traducir los estándares de derechos humanos y del trabajo en herramientas concretas de actuación.

Entre las propuestas se incluye la actualización del Compendio sobre Derechos Laborales y Sindicales de la CIDH/REDESCA y el desarrollo de una guía aplicada a las transiciones ecológica y energética, articulada con los principios y derechos fundamentales de la OIT y los estándares interamericanos.

El eje conceptual es claro: una transición no puede calificarse como justa si las personas trabajadoras sólo reciben sus consecuencias; debe ser justa porque pueden anticiparlas, deliberarlas y participar en las decisiones que transforman sus vidas.

La secuencia entre Barranquilla y la consulta de REDESCA muestra una misma preocupación de fondo: que la negociación colectiva, la libertad sindical y la participación anticipada no sean tratadas como instrumentos defensivos posteriores al cambio, sino como instituciones capaces de intervenir antes, durante y después de las transformaciones económicas, tecnológicas y ambientales.

“Una transición justa requiere que las personas trabajadoras puedan influir en las decisiones que transforman su vida.”

Secretaría de Medio Ambiente
JORGE MANCINI CONDUCCIÓN